Presentar este proyecto de Ley Orgánica de Municipios en el Senado provincial es, para mí, una decisión coherente con lo que vengo sosteniendo desde hace años: la autonomía municipal no es una consigna, es una práctica que necesita reglas claras y actualizadas para funcionar de verdad.
La reciente reforma constitucional reconoció esa autonomía plena. El desafío ahora es darle un marco legal que dialogue con ese nuevo escenario y deje atrás normas que ya no reflejan cómo viven, gestionan y deciden hoy nuestras comunidades. De eso se trata esta iniciativa: de ordenar principios, definir competencias y ofrecer una base moderna para el funcionamiento de los gobiernos locales.
Por eso, junto a los senadores justicialistas, entendimos que este proyecto no debía cerrarse en un despacho ni agotarse en una discusión técnica. Al contrario. Abrimos explícitamente una etapa de debate legislativo de 60 días en el Senado, pensada para escuchar a intendentes, espacios políticos y actores institucionales de toda la provincia. El valor de esta ley va a estar en su capacidad de incorporar miradas territoriales y construir consensos sólidos.
El proyecto propone un marco claro para los municipios que no cuentan con Carta Orgánica, reafirma la autonomía en sus dimensiones institucional, política, administrativa, económica y financiera, fija reglas de funcionamiento y de mandatos, incorpora criterios de transparencia activa y acceso a la información pública, y fortalece la participación ciudadana a través de herramientas como la iniciativa popular, la consulta y el referéndum. No pretende ser un texto cerrado, sino una base seria para un debate profundo.
En línea con una forma de trabajar que privilegia la transparencia, el proyecto está disponible para su libre descarga en esta página. Creemos que ponerlo a disposición, facilitar su lectura y permitir que sea analizado y discutido es parte del compromiso con una democracia local más fuerte.
Estoy convencido de que las mejores leyes nacen cuando el diálogo político se apoya en el conocimiento directo del territorio. Ese es el espíritu con el que presentamos este proyecto y con el que esperamos enriquecerlo en el camino que empieza ahora.
