Hay aprendizajes que adquieren otra dimensión cuando se viven de cerca.
Durante estos días, muchos jóvenes de Las Colonias tuvieron la oportunidad de salir del aula, ocupar nuevos espacios, hacer preguntas, mirar, escuchar y formar parte de experiencias que seguramente van a seguir recordando.
A través de Ciudadanos en el Senado, recibimos en la Cámara a estudiantes de distintas instituciones del departamento.
El miércoles 16 de septiembre participaron la Escuela Normal Secundaria N.º 30 de Esperanza y el Colegio Corazón de Jesús de San Carlos Centro. El martes 22 fue el turno de la Escuela Secundaria N.º 2027 “Secretariado J. M. Estrada”, de Esperanza. Y este miércoles 23 llegaron desde Elisa estudiantes de la Escuela Media para Adultos N.º 1085 y de la Escuela de Educación Secundaria Orientada Particular Incorporada N.º 8159 “J. B. Alberdi”.
Ocupar una banca, asumir distintos roles, debatir una idea y conocer desde adentro cómo funciona una institución democrática convierte conceptos muchas veces lejanos en una experiencia concreta.
Cada encuentro deja además algo que para mí tiene un enorme valor: escuchar a los jóvenes.
En sus preguntas, en sus opiniones y en la manera en que cuentan lo que pasa en sus localidades aparecen miradas genuinas sobre el presente y sobre el futuro que imaginan.
Por estos días, otra experiencia está reuniendo a cientos de estudiantes de nuestro departamento.
Jóvenes de escuelas secundarias, Escuelas de Verano y Escuelas Especiales llegaron a la ciudad de Santa Fe para presenciar distintas competencias de los Juegos Suramericanos.
Participan instituciones de Esperanza, San Jerónimo Norte, San Carlos Centro, Franck, Sarmiento, Felicia, Nuevo Torino, Grutly, Cavour, Humboldt, Pilar, Sa Pereira, Santa Clara de Buena Vista, Las Tunas, Matilde, San Agustín, San Carlos Norte, San Carlos Sud, San Jerónimo del Sauce, Progreso, Providencia, María Luisa, Santa María Norte, Elisa, Santo Domingo, La Pelada, Cululú, Jacinto L. Arauz, Colonia San José, Pujato Norte y Empalme San Carlos.
Para muchos chicos y chicas significa ver por primera vez una competencia internacional, encontrarse con deportistas de distintos países y descubrir de cerca todo lo que existe alrededor del esfuerzo, la preparación, la disciplina y la superación personal.
Una experiencia así puede despertar curiosidad, admiración, ganas de practicar un deporte o abrir una ventana hacia algo que hasta ese momento parecía distante.
Eso es lo que más me interesa de estas iniciativas.
Que cada joven vuelva a su escuela y a su localidad con algo propio: una imagen, una emoción, una pregunta, una conversación nueva o una inquietud que antes no estaba.
Muchas veces una experiencia alcanza para ampliar la mirada. Y cuando ocurre en esos años en los que cada uno empieza a descubrir quién quiere ser y qué lugar quiere ocupar en su comunidad, puede dejar una huella que acompañe durante mucho tiempo.






