Desde hace años trabajo de la misma manera con cada gobierno local del Departamento: estando, escuchando y poniendo sobre la mesa una mirada construida a partir del conocimiento real de cada localidad. Es una forma de hacer política que no depende de los colores partidarios ni de los tiempos electorales, sino de una convicción sostenida en el tiempo.
En las últimas semanas retomé esa agenda de trabajo con presidentes comunales que asumieron recientemente. En cada encuentro el eje fue claro: hablar del presente de cada pueblo, de sus desafíos cotidianos y de las decisiones que impactan directamente en la vida de los vecinos. No se trata de anuncios ni de gestos, sino de intercambios concretos que permitan encarar el trabajo con mayor claridad.
Providencia, Grutly, Santa Clara de Buena Vista, San Mariano, Sa Pereira, Pujato Norte, Cavour, Colonia San José y San Carlos Norte forman parte de ese recorrido. Son comunidades distintas, con realidades propias, pero atravesadas por una lógica común: la necesidad de articular miradas, unir puntos y evitar improvisaciones que después pagan los pueblos.
Mi tarea es ponerme a disposición, aportar recorrido y ayudar a que cada gestión local avance desde su identidad, con respeto institucional y trabajo compartido. Esa coherencia, sostenida a lo largo de los años, es la que permite construir confianza y dar previsibilidad a las comunidades del Departamento.
