“Un Recreo en Positivo” cerró otro año lleno de experiencias enriquecedoras en Las Colonias. Este programa, que impulsé con el propósito de concientizar a niños y niñas sobre sus derechos a través de actividades lúdicas y educativas, volvió a alcanzar a cientos de alumnas y alumnos en todo el departamento.
A lo largo del año, el equipo recorrió numerosas escuelas, compartiendo momentos que combinan aprendizaje y recreación. Cada encuentro no solo fortaleció el conocimiento sobre los derechos de la niñez, sino que también ayudó a difundir estos valores esenciales en cada comunidad que visitamos.
Quiero destacar especialmente el compromiso de los directivos y docentes de las instituciones educativas que nos recibieron. Su apertura y dedicación fueron fundamentales para el éxito del programa. Gracias a su colaboración, logramos que cada actividad se desarrollara en un ambiente cálido, participativo y enriquecedor.
Para mí, “Un Recreo en Positivo” es mucho más que un programa: es una construcción colectiva. Siempre he creído que este proyecto solo es posible gracias al esfuerzo compartido. Cada docente, cada directivo que abre las puertas de su escuela, se convierte en parte esencial de esta tarea de sembrar una cultura de derechos en las generaciones más jóvenes.
Con cada visita, renovamos nuestro compromiso con las futuras generaciones, consolidando esta propuesta como una herramienta efectiva para educar, inspirar y fortalecer el tejido social en cada rincón de Las Colonias.
Estoy orgulloso de que “Un Recreo en Positivo” sea reconocido como una iniciativa pionera en la provincia, declarada de Interés Legislativo. Esto nos impulsa a seguir adelante con nuevos objetivos y desafíos para el próximo año, reafirmando la importancia del trabajo en equipo para generar cambios positivos en nuestra sociedad.








